Todos en nuestras viviendas contamos con ventanas, la limpieza de las mismas es una de las tareas del hogar que más dificultades nos atrae. Pero sin duda, las de la cocina son las más “delicadas” en ese tipo de tareas; por ello, nuestra publicación de hoy irá dedicada a este tipo de ventanas: las de la cocina.
Todos sabemos que para limpiar una ventana normal es necesario limpiarlo con agua, o con una mezcla de alcohol y agua. Sin embargo, las ventanas de una cocina son diferentes ya que al estar en contacto con comidas y alimentos, tienden a acumular más grasa, la cual debemos eliminar antes de poder realizar una limpieza convencional.
Para eliminar la grasa, podéis añadir a medio litro de agua caliente una cucharita de almidón. Posteriormente, frota la superficie con papel de periódico empapado de vinagre. Este consejo no es recomendable para los cristales que estén expuestos continuamente al sol, pues la solución se secaría demasiado deprisa y las manchas de grasa no se eliminarían correctamente